Historia

Aunque no existe soporte documental de la datación de este palacio, debió ser labrado a finales del siglo XVI, concretamente en las dos últimas décadas y fue mandado construir por los hermanos canónigos de la Colegial de Santa María, D. Antonio y D. Lope de Molina Valenzuela ( Tesorero de la Colegiata) al arquitecto renacentista Andrés de Vandelvira.

Posteriormente, este alcázar urbano, fue propiedad de uno de los hombres más ricos del país,  D. Pedro Álvarez de Toledo y Leiva (Úbeda 1585 - Mancera de Abajo 1654) primer marqués de Mancera (1623) , título del cual el palacio toma su nombre y que llegó a ser nombrado virrey del Perú en 1638.

 

En 1900 la Congregación religiosa Siervas de María se instala en esta propiedad, habiendo sido utilizada como convento y sirviendo al pueblo de Úbeda para la asistencia a pobres y enfermos de manera gratuita durante todo el siglo XX.

 

Desde el año 2006, año en que la Congregación deja el inmueble, éste se encuentra libre de ocupación.